Te invito a experimentar el Yoga! Es un fabuloso sistema integral y holístico, cualquiera puede comprobarlo por vivencia propia. Podemos definir al Yoga como "Sadhana Sarvanga", una práctica para todo el cuerpo, valiéndose de ejercicios físicos y respiratorios. También es "Antaranga Sadhana", una práctica interna, para trascender la mente por medio de la meditación. El Yoga nos lleva así a la serenidad y la plenitud. Es la ciencia de integrar cuerpo, mente y espíritu.

PRANAYAMA, EL ARTE DE LA RESPIRACIÓN VITAL DEL YOGA

 arte: Manivelu
El Yoga llama “Prana” a la energía fundamental del universo. Prana es el hálito de vida, el impulso vital. En el ser humano rige todas las funciones físicas, orgánicas, nerviosas y mentales.

La ciencia Yoga trabaja con técnicas psicofísicas, y una de ellas es el arte del pranayama. Por medio de pranayama el Yoga busca reorientar, manipular y canalizar esta energía poniéndola al servicio del desarrollo físico, mental y espiritual. "Prana" en este caso se refiere al aire inhalado, a la respiración. "Ayama" significa extensión, expansión, estiramiento, regulación. Por lo tanto se traduce pranayama como: “control y expansión de la energía vital”. Y podemos también llamarlo: “el arte de respiración vital yóguica”.

Absorbemos energía vital (prana), por medio de la luz del sol, el agua, los alimentos, y aquí vale subrayar la importancia de consumir alimentos naturales y frescos como frutas, verduras, hortalizas. También frutos secos y legumbres, manteniendo así una dieta sáttvica (pura) y en la modalidad de la bondad, pues si llenamos nuestros estómagos de muerte y una alimentación antinatural para el ser humano las consecuencias serán una gran pérdida de prana y por consiguiente de salud, bienestar y energía. Lo que consumimos construye nuestro cuerpo y cerebro. Sin embargo y sobre todo obtenemos principalmente prana del aire. De ahí la importancia de la práctica del pranayama.

Todos los métodos y técnicas del Yoga están orientados a armonizar, desbloquear, canalizar y hacer fluir libremente la energía vital por los Nadis (conductos nerviosos), nutriendo, favoreciendo y optimizando todas las funciones físicas, orgánicas y mentales.

Ahora bien, pranayama no puede iniciarse así como así, sin haber pasado antes por un proceso de purificación física y mental y haber adoptado las normas regulativas del Yoga. Esto es aclarado por el Yoga Sutra y otros tratados antiguos del Yoga. Pranayama es el cuarto miembro (anga) del Yoga, y explícitamente se dice que no debe abordarse sin antes haber perfeccionado los tres primeros angas: yama, niyama, asana, a riesgo de que sea contraproducente tanto para la salud, como para el desarrollo psíquico y espiritual. Como bien dice Yogacharya B.K.S. Iyengar: “Patañjali dijo claramente que entre la práctica de asana y pranayama hay un peldaño. Ha de crearse, gracias a la habilidad en asana, la potencia y estabilidad en el circuito corporal para que éste pueda soportar el aumento de la corriente que supone la práctica de pranayama.”

El Yoga Sutra en II, 49-53 dice:
Tasminsati shvasaprashvasayorgativicchedah pranayamah 
“Una vez que se perfecciona la postura, se debe controlar la respiración mediante el aquietamiento de los procesos ordinarios de inhalación y exhalación.”

Bahyabhyantarastambhavrittirdeshakalasankhyabhih paridrishto dirghasukshmah 
“La respiración se vuelve prolongada y sutil siendo consciente de la inhalación, la exhalación y la detención de su movimiento, del espacio recorrido por el aire, del tiempo invertido en el recorrido y del número de respiraciones.”

Bahyabhyantaravishayakshepi chaturthah 
“La cuarta práctica del control respiratorio trasciende los ámbitos de la exhalación y la inhalación.”

Tatah kshiyate prakashavaranam 
“De esta forma, con el control de la respiración, se atenúa el velo que oculta la luz del conocimiento.”

Dharanasu cha yogyata manasah 
“El control de la respiración también facilita la concentración de la mente.” 

Como vemos, al hacer Maharishi Patanjali referencia a pranayama, lo primero que indica es que se debe perfeccionar asana antes de abordar pranayama. Ahora bien, ¿qué significa perfeccionar asana? Nuevamente, el Yoga Sutra II, 46-48, nos da la pauta:

Sthirasukhamasanam 
Prayatnashaithilyanantasamapattibhyam 
Tato dvandvanabhighatah

Lo que estos aforismos nos dicen, es que debemos lograr una postura estable, firme, alerta y debe ser confortable, cómoda y fluida. Estas cualidades se logran mediante un esfuerzo consciente, inteligente y apropiado, utilizando la respiración, el prana. De esa manera se trascienden las dualidades u opuestos, y se desarrolla vairagya o desapego.

Entonces, queda claro aquí según la instrucción del Yoga Sutra, que el control de la respiración y su canalización, comienza en asana. Pues haciendo foco en perfeccionar la respiración en la práctica, se purifica el cuerpo y la mente, y se conquista y perfecciona asana. Como vemos, el Yoga Sutra, así como tampoco ningún otro texto clásico del Hatha Yoga, nos dice que complejizar las yogasanas es la perfección del Yoga, sino que se conquista asana mediante antaranga sadhana, la práctica interna.

Tanto el logro de la estabilidad y firmeza de asana, como la perfección en el control del flujo respiratorio durante la ejecución de las asanas y vinyasas, son la base fundamental para poder abordar pranayama y perfeccionar su práctica. Y muy importante también, es que no debemos olvidar que están también implícitos los dos primeros angas del Yoga: yamaniyama. Sin seguir estas normas regulativas y especie de código ético, es imposible que el Yoga de sus frutos, pues estas reglas armonizan nuestras relaciones y vínculos con el entorno y con nosotros mismos. Desarrollando en nosotros las virtudes de la pureza, bondad y devoción.

 arte: Manivelu

Veamos que dice Vyasa, el comentarista más importante de los Yoga Sutra: "Después de dominar la postura se practica el control de la respiración; la absorción de aire del exterior se denomina inhalación (shvasa); la expulsión de aire interior desde el abdomen se denomina exhalación (prashvasa). El control de la respiración (pranayama) consiste en la regulación de estos procesos, de forma que ambos se aquietan."

Otra de las fuentes principales del Yoga, el Bhagavad Gita, describe también el proceso de pranayama:

apane juhvati pranam prane ’panam tathapare pranapana-gati 
ruddhva pranayama-parayamah apare niyataharah pranan praneshu juhvati 
"Otros hay que ofrecen Prana (aliento externo) en Apana (aliento interno) y Apana en Prana, mediante la restricción de los pasajes de Prana y Apana, absorbidos en Pranayama". – B.G. 4:29.

Srila Bhaktivedanta Swami Prabhupada observa a este respecto en sus comentarios al Gita: "Este sistema de yoga para controlar la respiración se denomina pranayama, y en el sistema de hatha-yoga se practica al principio a través de diferentes maneras de sentarse. Todos estos procesos se recomiendan para controlar los sentidos y para avanzar en el proceso de la comprensión espiritual. Esta práctica entraña controlar los aires internos del cuerpo para invertir las direcciones de su paso. El aire apana desciende y el aire prana asciende. El yogi pranayama practica respirar en el sentido opuesto, hasta que las corrientes se neutralizan en el puraka, o equilibrio. El acto de ofrecer el aire exhalado en el inhalado, se denomina rechaka. Cuando ambas corrientes de aire se detienen por completo, se dice que uno se encuentra en el estado de kumbhaka-yoga. Mediante la práctica del kumbhaka-yoga, los yogis aumentan la duración de la vida en muchísimos años."

En el “Yoga Bhashya Vivarana”, los comentarios al Yoga Sutra de Sri Shankaracharya, se explica así pranayama: "Hay una operación interna, otra externa y otra de retención. La exterior es la operación en la cual el aire del exterior se inspira; también se denomina “llenado” (puraka). La operación interna es aquella en que el aire es espirado al exterior; también se denomina “expulsión” (rechaka). La tercera no está precedida ni por la inspiración ni por la espiración; se efectúa con un sencillo esfuerzo reduciendo simultáneamente a cero el flujo de prana y apana. En la operación externa, el flujo de entrada se siente desde la punta de la nariz hasta los dedos, y en la operación interna el aire espirado se siente en todo el recorrido desde los dedos hasta la punta de la nariz. En la operación de retención se siente difundiéndose por el cuerpo desde la cabeza hasta la planta de los pies. Aquí también, su difusión interna es relativa a su recorrido (se comprueba moviendo con el aliento un hilo colgando a una determinada distancia). Se practican en cuanto al tiempo, es decir, cuánto tiempo puede durar la respiración; y en cuanto al número, es decir, cuantas (respiraciones) lleva completar el ciclo. El primer ciclo se completa cuando el aliento agitado al principio es controlado (asciende y) llega a la cabeza. Esta es la práctica suave. A continuación, una vez el aire controlado ha ascendido a la cabeza, se cuentan las respiraciones que lleva completar el segundo ciclo; el pranayama en este punto se denomina medio. Después, se practica contando el número de respiraciones que lleva completar el tercer ciclo. Esta práctica es la denominada intensa. De esta forma, la respiración se alarga a medida que se van dominando las etapas, en base al espacio, tiempo y número. Los textos sagrados dicen que los sabios (rishis) pueden prolongar una respiración durante años. De esta forma se vuelve alargada y, cuando la respiración se vuelve larga y lenta, se transforma en sutil."

En el "Hatha Yoga Pradipika", uno de los textos clásicos del Hatha Yoga, Svatmarama describe así pranayama:

Chale vate chalam chittam nishcale nishcalam bhavet - H.Y.P. - II,2."Cuando el viento (la respiración) se mueve o (circula), la mente se mueve. Cuando detengo al viento (controlo la respiración), la agitación de la mente cesa."

Como puede verse entonces según las instrucciones del shastra (escrituras) y los sabios, el propósito de pranayama, más allá de purificar la mente y el sistema nervioso, es preparar el terreno para desarrollar los siguientes angas (miembros) del Yoga: pratyahara (absorción), dharana (concentración) y dhyana (meditación). La práctica de pranayama lleva a la concentración y pacificación de la mente y los sentidos, incrementa el nivel de energía vital y purifica los canales sutiles. De esta forma finaliza bahiranga sadhana (la práctica externa) y comienza antaranga sadhana (la práctica interna).

La ciencia del Yoga es la ciencia del vínculo con Dios. Es una ciencia psicofísica espiritual. Un camino progresivo de lo burdo a lo sutil. Es una ciencia completamente experiencial. Siguiendo paso a paso sus técnicas y prácticas se puede vivenciar y experimentar una dimensión trascendental más allá del plano físico y mental. Pero para ello es necesario y fundamental contar con la guía de un instructor experimentado. Un Guru que disipe las tinieblas de la ignorancia y abra nuestros ojos a la luz del conocimiento, y nos lleve a los planos superiores de la consciencia y el amor divino. Sólo un maestro experimentado puede enseñarnos los secretos de cada estadio del Yoga, pues es quien tiene la experiencia y el conocimiento por haberlos transitado. Se pueden leer cantidad de libros o ver cantidad de vídeos, pero así no se aprenderá el Yoga. Sólo con la guía adecuada se puede acceder a su esencia y develar sus secretos.

No hay duda, que si seguimos fielmente y concienzudamente las instrucciones del Guru y las enseñanzas del Yoga Sutra y el Bhagavad Gita, alcanzaremos la meta más elevada de la vida y nuestra existencia habrá cumplido con su propósito. 

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias por su comentario! Espero la información le sea instructiva y de aplicación práctica!

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